ESTILOS
DE APRENDIZAJE
¿Qué son
los estilos de aprendizaje? - Las distintas teorías y como se relacionan entre si - Los estilos de aprendizaje y las estrategias - Los estilos de aprendizaje y la teoría de las inteligencias
múltiples - La inteligencia emocional
El término 'estilo de
aprendizaje' se refiere al hecho de que cuando queremos aprender algo cada uno
de nosotros utiliza su propio método o conjunto de estrategias. Aunque las
estrategias concretas que utilizamos varían según lo que queramos aprender,
cada uno de nosotros tiende a desarrollar unas preferencias globales. Esas
preferencias o tendencias a utilizar más unas determinadas maneras de aprender
que otras constituyen nuestro estilo de aprendizaje.
Que no todos
aprendemos igual, ni a la misma velocidad no es ninguna novedad. En cualquier
grupo en el que más de dos personas empiecen a estudiar una materia todos
juntos y partiendo del mismo nivel, nos encontraremos al cabo de muy poco
tiempo con grandes diferencias en los conocimientos de cada miembro del grupo y
eso a pesar del hecho de que aparentemente todos han recibido las mismas
explicaciones y hecho las mismas actividades y ejercicios. Cada miembro del
grupo aprenderá de manera distinta, tendrá dudas distintas y avanzará más en
unas áreas que en otras.
Esas diferencias en
el aprendizaje son el resultado de muchos factores, como por ejemplo la
motivación, el bagaje cultural previo y la edad. Pero esos factores no explican
porque con frecuencia nos encontramos con alumnos con la misma motivación y de
la misma edad y bagaje cultural que, sin embargo, aprenden de distinta manera,
de tal forma que, mientras a uno se le da muy bien redactar, al otro le
resultan mucho más fácil los ejercicios de gramática. Esas diferencias si
podrían deberse, sin embargo, a su distinta manera de aprender.
Tanto desde el punto
de vista del alumno como del punto de vista del profesor el concepto de los
estilos de aprendizaje resulta especialmente atrayente porque nos ofrece
grandes posibilidades de actuación para conseguir un aprendizaje más efectivo.
El concepto de los
estilos de aprendizaje está directamente relacionado con la concepción del
aprendizaje como un proceso activo. Si consideramos que el aprendizaje equivale
a recibir información de manera pasiva lo que el alumno haga o piense no es muy
importante, pero si entendemos el aprendizaje como la elaboración por parte del
receptor de la información recibida parece bastante evidente que cada uno de
nosotros elaborará y relacionará los datos recibidos en función de sus propias
características.
Los distintos modelos
y teorías existentes sobre estilos de aprendizaje lo que nos ofrecen es un
marco conceptual que nos ayude a entender los comportamientos que observamos a
diario en el aula, como se relacionan esos comportamientos con la forma en que
están aprendiendo nuestros alumnos y el tipo de actuaciones que pueden resultar
más eficaces en un momento dado.
Pero la realidad
siempre es mucho más compleja que cualquier teoría. La forma en que elaboremos
la información y la aprendamos variará en función del contexto, es decir, de lo
que estemos tratando de aprender, de tal forma que nuestra manera de aprender
puede variar significativamente de una materia a otra. Por lo tanto es
importante no utilizar los estilos de aprendizaje como una herramienta para clasificar
a los alumnos en categorías cerradas. Nuestra manera de aprender evoluciona y
cambia constantemente, como nosotros mismos.
En las últimas
décadas se han elaborado todo tipo de teorías y modelos para explicar las
diferencias en la forma de aprender. Pero, de todas esas teorías y modelos
¿cuál es la buena?.
La respuesta es que
todas y ninguna. La palabra "aprendizaje" es un término muy amplio
que abarca fases distintas de un mismo y complejo proceso. Cada uno de los
modelos y teorías existentes enfoca el aprendizaje desde un ángulo distinto.
Cuando se contempla la totalidad del proceso de aprendizaje se percibe que esas
teorías y modelos aparentemente contradictorios entre sí no lo son tanto e
incluso que se complementan.
Como profesores y
dependiendo de en que parte del proceso de aprendizaje centremos nuestra
atención, unas veces nos interesará utilizar un modelo y otras veces otro.
Una posible manera de
entender las distintas teorías es el siguiente modelo en tres pasos:
- El aprendizaje parte siempre de la recepción de algún tipo de
información. De toda la información que recibimos seleccionamos una parte.
Cuando analizamos como seleccionamos la información podemos
distinguir entre alumnos visuales, auditivos y kinestésicos.
- La información que seleccionamos la tenemos que organizar y
relacionar. El modelo de los hemisferios cerebrales nos da información
sobre las distintas maneras que tenemos de organizar la información que
recibimos.
- Una vez organizada esa información la utilizamos de una manera o de
otra. La rueda del aprendizaje de Kolb distingue entre alumnos activos,
teóricos, reflexivos y pragmáticos.
Naturalmente, esta separación en
fases es ficticia, en la práctica esos tres procesos se confunden entre sí y
están estrechamente relacionados. El hecho de que tendamos a seleccionar la
información visual, por ejemplo, afecta a nuestra manera de organizar esa
información. No podemos, por tanto, entender el estilo de aprendizaje de
alguien si no le prestamos atención a todos los aspectos. Además de las teorías
relacionadas con la manera que tenemos de seleccionar, organizar y trabajar con
la información hay modelos que clasifican los estilos de aprendizaje en función
de otros factores, como por ejemplo, el comportamiento social.
Nuestro estilo de
aprendizaje está directamente relacionado con las estrategias que utilizamos
para aprender algo. Una manera de entenderlo sería pensar en nuestro estilo de
aprendizaje cómo la media estadística de todas las distintas estrategias que
utilizamos. Nuestro estilo de aprendizaje se corresponde por tanto con las
grandes tendencias, con nuestras estrategias más usadas.
Pero naturalmente, la
existencia de una media estadística no impide las desviaciones, o dicho de otro
modo, el que alguien pueda ser en general muy visual, holístico y reflexivo no
impide, sin embargo, el que pueda utilizar estrategias auditivas en muchos
casos y para tareas concretas.
Una de las teorías
más apasionantes y mejor fundadas de las aparecidas en los últimos años es la
teoría de las inteligencias múltiples de Howard Gardner. Gardner define la
inteligencia como el conjunto de capacidades que nos permite resolver problemas
o fabricar productos valiosos en nuestra cultura. Gardner define 8 grandes
tipos de capacidades o inteligencias, según el contexto de producción (la
inteligencia lingüística, la inteligencia lógico-matemática, la inteligencia
corporal kinestésica, la inteligencia musical, la inteligencia espacial, la
inteligencia naturalista, la inteligencia interpersonal y la
inteligencia intrapersonal).
Todos desarrollamos
las ocho inteligencias, pero cada una de ellas en distinto grado. Aunque parte
de la base común de que no todos aprendemos de la misma manera, Gardner rechaza
el concepto de estilos de aprendizaje y dice que la manera de aprender del
mismo individuo puede variar de una inteligencia a otra, de tal forma que un
individuo puede tener, por ejemplo, una percepción holística en la inteligencia
lógico - matemática y secuencial cuando trabaja con la inteligencia musical.
Gardner entiende (y
rechaza) la noción de los estilos de aprendizaje como algo fijo e inmutable
para cada individuo. Pero si entendemos el estilo de aprendizaje como las tendencias
globales de un individuo a la hora de aprender y si partimos de la base de que
esas tendencias globales no son algo fijo e inmutable, sino que están en
continua evolución, vemos que no hay contraposición real entre la teoría de las
inteligencias múltiples y las teorías sobre los estilos de aprendizaje.
Como profesor ambos
tipos de teoría me resultan útiles. La teoría de las inteligencias múltiples se
centra en la producción por parte del individuo en una áreas y no en otras. Es
mi opinión personal que personas con el mismo estilo de aprendizaje pueden
utilizarlo para desarrollar áreas de producción distintas y viceversa, es decir
que individuos con distintos estilos de aprendizaje podrían tener el mismo
éxito en la misma área. Una determinada manera de aprender puede utilizarse
para 'fabricar' distintos artefactos. Los valores, opiniones y actitudes del
individuo, sus gustos y su ambiente, podrían llevarle a un campo u a otro.
De los ocho tipos de
inteligencia de los que habla Howard Gardner, dos se refieren a nuestra
capacidad de comprender las emociones humanas. La inteligencia interpersonal
está relacionada con nuestra capacidad de entender a los demás. La inteligencia
intrapersonal está determinada por nuestra capacidad de entendernos a nosotros
mismos.
Daniel Goleman agrupa
ambos tipos de inteligencia bajo el nombre de inteligencia emocional. La
inteligencia emocional es nuestra capacidad de comprender nuestras emociones y
las de los demás.
La inteligencia
emocional determina, por ejemplo, nuestra capacidad de resistencia a la
frustración, a la confusión, o nuestra manera de reaccionar ante la adversidad.
Nuestra capacidad de aprendizaje está, por tanto íntimamente ligada a nuestra
inteligencia emocional.
No hay comentarios:
Publicar un comentario